1/9/15

Décima planta

Y lo bien que quedaba esa canción de fondo mientras te desnudaba a besos en una habitación de hotel sin ascensor en la décima planta.
El balcón, con las mejores vistas de toda la ciudad dibujadas en tu espalda.
Trazando rutas imaginarias a base de besos y caricias sobre tu pecho y sonriendo a cada gesto inocente, como tu sonrisa en mi boca.
El vértigo que siento de no saber si estoy a tu altura; que con cada mirada me das alas, y que el suelo cada vez está más lejos…
Y no me siento más que una romántica de luna llena y estrellas fugaces; enamorada de los besos apasionados y de las miradas correspondidas.

Y me encanta esa cara de felicidad que pones después de cada beso, de cada caricia que acaba en suspiro, de cada momento compartido…

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