12/3/16

Censura

Y me pregunto, cuando algo pasa de paranormal a normal? Cuando algo, que antes era raro, comenzó a verse a diario, a aceptarse, a ser admirado y gustado por la sociedad? Dónde está ese transito? Porque, sinceramente, yo me lo pierdo.
Me pierdo aquellos momentos en los que la homosexualidad estaba mal vista, cuando no podía ir con mi novia de la mano por la calle.
Me pierdo ese transito, aquel que marca la diferencia entre lo bueno y lo malo, lo aceptado y lo censurado, lo admirado y lo que es un tema tabú.
Me pierdo instantes, todos nos perdemos algo alguna vez. Pero, de lo que peor me siento, es de no coger la iniciativa de iniciar ese transito, ese cambio.
De no ser yo la que dé el chasquido que resuene en las cabezas llenas de pájaros, de sueños, gente como yo, que se sentía rara e incomprendida, se sienta un poco, solo un poco, menos insignificante.
Todos nos perdemos algo alguna vez; pero perder algo, un instante, un momento, un segundo...
hace resurgir con fuerza las ganas de seguir adelante y no perder ni un minuto más; y así es como la vida comienza a merecer un poquito más la pena.
Con esos pequeños instantes, con aromas que te hacen viajar en el tiempo, con el calor de tu mano entrelazada en la mía...


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